Tratado sobre el RAP
Introducción:
Muchos asoman a tener una ínfima idea de que saben que carajo es el rap, pero la cruda verdad es que el rap no tiene ni definición ni explicación, ergo, varios de esos ingenuos que creen saber de qué hablan, una vez más, hacen el ridículo.
Yo me siento íntegramente, un alumno del rap, pero antes que cualquiera de mis características o cualidades, soy yo y yo soy.....
Sea lo que sea que soy, ningun maestro o profesor me termina de entender, comprender o aceptar, y cuándo no, te mandan a escribir 100 veces algo en el pizarrón. Ahora, entre tanta fantasía, siendo un poco realista, si me mandasen a escribir cien veces la palabra RAP, se cae de maduro, rima tendría.
Primera parte
El RAP no es cuestión de ropa,
no es compensar en tela lo que te falta en sopa.
El RAP no es luchar por una copa,
no conseguir victorias inventando tropas.
El RAP no es sumar locas y faltarles el respeto.
El RAP no es marginarse hablando de los chetos.
El RAP no es agrandarse achicando a los huecos.
El RAP no es RAP, si el RAP no se hace eco.
Nadie hace RAP para hacerse famoso,
nadie escribe RAP si no vivió un destrozo.
Nadie hace RAP si es vanidoso
porque no hay vanidad en el fondo del pozo
de dónde sale el RAP.
Ahí no se idolatra ni a WuTan ni a TuPac,
porque hay un solo dios, que se llama RAP.
La llama del RAP no se ahoga como el fuego,
no se puede jugar al RAP, porque el RAP no es un juego.
Segunda parte
La saliva del RAP, para el ego, es kerosene.
El RAP se esconde en ropa, porque está en la piel.
El RAP no es aquel que lucha, sino la lucha del RAP en sí.
El RAP no te lo inculcan, porque se nace así.
El RAP escribe preciosidades y pinta paisajes,
el RAP no habla de otros porque es él el personaje.
En la historia del RAP, el RAP no busca la gloria,
el RAP solo grita para distinguirse entre la escoria.
El RAP no habla de la vida de un tercero,
es memoria que se escribe con sangre de rapero.
EL RAP no es de ropero ni de espejos,
rima con la vida porque el RAP es su reflejo.
De la cuna al ataúd el RAP se hace de pendejo
y curtido por la vida, el RAP de viejo es RAP añejo.
El RAP transforma la luz en arcoiris como un prisma.
El RAP no es un estilo de vida, porque es la vida misma.
Primera parte
El RAP no cambia con la moda, el RAP no se toma con soda,
es corta la bocha porque el RAP no es joda.
El RAP no se jala, no se inyecta ni se fuma,
no se escucha en una sala, no se aprende ni se juna.
El RAP no aúlla a la luz de la luna.
el RAP no es resultado de factores que se suman.
El RAP no hace espuma sumergido en agua,
no se funde en un metal, porque el RAP no fragua.
EL RAP no es el bien, el RAP no es el mal.
Los que creen en el Big-Bang dicen que el RAP es anormal.
El RAP no es un bache en un camino de asfalto,
el RAP no es doble H, el RAP no me hace santo.
Si uno lo piensa el RAP no es tanto,
porque el RAP no es ciencia, no es arte ni canto.
El RAP no se vende, no se compra ni se cobra.
Entra el RAP en un segundo
y en el mundo hay RAP de sobra.
Segunda parte
El RAP es ininmutable al tiempo, el RAP es talento.
El RAP es el himno de todo un movimiento.
El efecto del RAP dura menos que un momento:
tic..tac... y el RAP es sentimiento.
El RAP se incrusta como diamante en el alma.
El RAP es la fusta que doma fieras y las salva.
El RAP encuentra la calma cálida en la armonía
y aunque no esté en los libros, el RAP es poesía.
No existen versiones del RAP que discriminen o insulten al RAP.
Rebelión y Revolución se escriben con R de RAP.
EL RAP atraviesa siglos, el RAP no es una sigla,
el RAP se inmortaliza cuando reza una consigna.
No se corrompe, no se gasta ni se rompe.
El RAP no es la respuesta a las preguntas ¿cuándo? o ¿dónde?.
El cuestionamiento del RAP, solo el RAP lo responde.
Primera parte
Ser o no ser, ver para creer,
eso no explica el RAP, porque él no se da a entender.
El RAP no se encierra en una cadena o medallón,
ni en el silencio del grosor de un pantalón.
El RAP no se entierra en un cajón, no se pierde en un callejón,
no se guía, no se fía, no tiene un día de perdón.
El RAP no usa condón ni actúa bajo presión.
El RAP no es la adrenalina de tirarse de un avión.
No te explican el RAP en misa o en una lección,
no te escriben la palabra "RAP" con tiza en un pizarrón.
La risa del RAP no suena diferente.
El RAP no se guisa ni se sirve al dente.
El RAP no se jacta de ser inteligente,
no es legible ni amigable y no pacta con la gente.
EL RAP no es un ente y tampoco es una idea,
pero va de puta madre sea lo que mierda sea.
Aunque el RAP no se vea, te seduce,
sin paciencia y sin licencia, el RAP conduce.
Segunda parte
El RAP es el humo negro que cura un broncoespasmo.
Es RAP el juego previo, es el polvo y el orgasmo.
El RAP es libertad de expresión y su hallazgo,
la devoción del RAP es pasión hasta el hartazgo.
Un destello del RAP hace del RAP una explosión
y es un estallo de locura, de belleza y emoción.
El RAP es religión y lo son todas sus personas,
porque más que tres letras, el RAP es un idioma,
que perfuma, convence, identifica y emociona.
El RAP es el sistema de la bomba que detona.
La alfombra roja del RAP, es solo la sombra del RAP,
donde notas musicales bailan tap al ritmo del RAP.
El RAP es la tierra dónde se desata una guerra y es más,
el RAP es la bandera que solo vela por la paz.
El RAP es saltar y cortarse con el alambre de púas,
manchando el metal con sangre pura de RAP.